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domingo, 21 de septiembre de 2014

DIALOGOS CON LA LITERATURA


DIALOGOS CON LA LITERATURA
POR_ OHARA JANET CORREA CORREA

La literatura ha permitido percibir la transformación espacial, la transformación del lenguaje y la transformación de la condición humana a través de la historia. Esto es  lo que plantea Giraldo,
          La ciudad y la historia se compenetran: no hay ciudad sin historia, ni historia sin ciudad: las dos aseguran la presencia de una cultura y trazan el perfil de las regiones sobre las que las ideas de la historia y la civilización ejercen influencia” (Giraldo, 1994: 18).

La literatura entra a la ciudad a partir del siglo XVIII, cuando  aparece la revolución industrial y con ella llegan las fábricas, la gente del campo que busca progreso, gente que no se conoce. Es gente de la ruralidad que trae una carga cultural poderosa para enfrentarse a un mundo que no es fácil porque en el se pierde la religión, la moral. Esa gente importante en el campo, se vuelve N.N en la ciudad.
Víctor Hugo, en Los Miserables, presenta un paso del campo a la ciudad, hasta llegar al problema político urbano de Paris. En su obra da razón de la preindustrializacion cuando empiezan a surgir los obreros, que son personas que no pueden descansar. El tiempo es oro en las empresas y la producción de las mismas garantiza el poder económico.
Es el francés Émile Zola, creador del naturalismo, quien se mete más en la ciudad, desde una visión fuerte del mundo del trabajo. En  http://www.quelibroleo.com/germinal se define que Zola
Quiso escribir en Germinal una novela social que describiese la lucha del trabajo frente al capital. En ella recoge, de una forma descarnada y negra, ese mundo sombrío y mísero que estalló en las revueltas obreras del último tercio del siglo XIX. Allí están retratados el obrero que vive ahogado en condiciones inhumanas y por cuyas venas Zola hace correr el odio y el rencor; los representantes de las diferentes capas de la burguesía, incluidos los hombres de paja del capital, los que dan la cara por ese ente anónimo que se alza como un inaccesible dios, el dios del dinero, y las distintas formas de la acción política, desde la pura palabrería hasta el terrorismo. 
Carlos Marx es el primero en hacerse la pregunta  ¿Qué significa trabajar en una fábrica? ¿Qué pasa con ese capital?  Es en El Capital donde  Marx  encarna y materializa  lo que ha sido toda la tradición del movimiento obrero y de los movimientos políticos de la época, de  la segunda mitad del siglo XIX.  Es por los campesinos que pasan del campo a la ciudad   que se crea el emblema del socialismo, la hoz, que representa al campesino y el martillo del taller.
 Fedor Dostoievski  en Crimen y Castigo narra una historia de ciudad en la que  los personajes entran en el mundo del miedo, el odio, la culpa y el intento de superar sus problemas. 
Honoré de Balzac en La Piel de Zapa muestra la vida en París. Su clase media le permitía obtener créditos que luego no podía pagar pero que gracias a su ejercicio escritural, lograba negociar su deuda publicitando  el lugar o los productos en sus obras.

Es así como la literatura urbana se plantea desde la narración que se hace en la ciudad, con personajes que viven cada día situaciones, historias distintas  de acuerdo a su entorno y su vivencia La literatura permite  reconocer lo que hay alrededor para interpretar lo que se vive y plasmar lo que se calla. En Europa inicia la literatura de ciudad con escritores que reconocen en su entorno la necesidad de plasmar la realidad y la situación cotidiana de su gente, algunos casos se han presentado como ejemplo de los muchos que se podrían trabajar si se buscara profundizar el tema en una época específica.
En el siglo XX hay tanta guerra que la gente se refugia en la ciudad, no tiene más opción, le teme al campo. En la primera guerra mundial fue donde mas  gente joven murió, entre ellos artistas, escritores. Esto dio pie a que novelistas como Frank Kafka,  en la Metamorfosis presentara un caso de acoso laboral. En Estados Unidos aparece Jhon Doss Pasos con la Trilogía USA y Manhattan. Los norteamericanos del siglo XX son urbanos.

El país más atrasado en narraciones de ciudad es Colombia, sin embargo se contempla a Emperatriz Muñoz Pérez, Memo Anjel, Eli Ramírez, entre otros como escritores urbanos de la ciudad de Medellín

 Andrés Caicedo Estela, es escritor de situaciones en una ciudad  donde no hay pasiones, hay deseos. Una pasión es dejarse desbordar por algo. El deseo es una falsedad porque queremos que el mundo sea como queremos que sea y no como es.
Se presenta en Besacalles una imagen de ciudad, con la perdida de valores, cuando  un travesti ofrece sus amores valores: “Entonces corro hacia la esquina, y si hay verja por alguna parte, apoyo un pie en ella y me pongo una mano en la cintura… y así los espero”  (p38 Caicedo)

El nivel de frustración  es muy alto, en la ciudad el hombre fracasa y se ve derrotado. La muerte es un tema de ciudad y muchas personas tienen que ver con esto, el que ve, el que denuncia, el amigo. Son muchas las personas implicadas en esta situación.
Relacionar la ciudad y la historia del país, reflejada en medio de la guerra de las calles y las muertes violentas es el caso de La virgen de los Sicarios  de Fernando Vallejo, en cuya trama se  refleja la arremetida de la violencia y la muerte en la ciudad ,es así como el lenguaje cobra  otro valor.
El parlache comienza a hacer una transformación urbana, otra generación le pone otro sentido a las palabras que utilizan como estrategia para comunicarse entre ellos.
La Virgen de los Sicarios  de Fernando Vallejo nos presenta un lenguaje común entre los delincuentes de  Medellín en la época de los años noventa.
            Como cuando un muchacho de allí dice –“Ese tombo está enamorado de mi  un “tombo” es un policía, pero “enamorado”? ¿Es que es marica? No, es que lo quiere matar. En eso consiste su enamoramiento: en lo contrario. Cualquier sicólogo chambón de esos que anda por ahí analizando en las “consejerías para la paz”, concluiría de esto que el desquiciamiento de una sociedad se sigue el del idioma” (Vallejo. 1994. p 569)

Se presentan propuestas interesantes desde la literatura urbana por parte de escritores latinoamericanos como Julio Cortázar con Historias de Cronopios y Famas. La literatura urbana se mueve en diversos espacios: los hombres de la ciudad se mueven por las calles, los edificios, las antenas, las cañerías.
Julio Cortázar en Historias de cronopios y de famas nos muestra descriptivamente situaciones y actividades Poco comunes de objetos, productos y lugares comunes. Todo se evidencia en la ciudad donde hay situaciones impropias de acuerdo a los parámetros sociales establecidos. De ahí que nos presente  la destrucción de una ciudad por conseguir un pelo, es la ironía de cómo el hombre lucha y sobrepasa cualquier barrera por conseguir lo que quiere, pero no es un pelo realmente.. La ciudad nos vuelve esclavos del tiempo y agendamos cada segundo de nuestra vida para buscar, planear y lograr las metas.
 Las situaciones irreales que plantea Cortázar nos permiten  reconocernos en nuestro contexto al seguir los preceptos sociales  y desconocer la esencia,  a reconocer los detalles que nos hacen ser tan comunes y corrientes iniciando con Manual de Instrucciones para llorar desde que somos niños pasando por trabajos de oficina tan perfectos cuando ahorramos tiempo pero derrochamos dinero porque la sociedad consumista nos lo exige para ser parte de una sociedad citadina y por eso tenemos El diario a diario el cual le servirá a cada uno de acuerdo a sus intereses en una ciudad donde los decisiones e intereses de muchos están regidos  por los mismos Félix o…felices.
La condición económica y social abre una gran brecha entre la sociedad, si se es fama podrá tener carro, viajar a las mejores ciudades, tener lo que desee pero si se es cronopio hay que vivir el día a día debe vivir sin esperanzas para no sufrir, debe carecer de deseo para no esperanzarse y así “Al otro día se levantan contentísimos”
A partir de esto también se  podría pensar en  las cuatro formas de lo qué es lo urbano en cuanto al lenguaje, lo político, la manipulación del otro y la condición humana

El tiempo del hombre de ciudad es fraccionado, él da citas, tiene agenda. El desempleo es un tema apremiante porque el tiempo es dinero, el  tiempo es oro.
Cualquier cosa puede pasar, en la ciudad no hay control sobre la temporalidad o espacialidad, ni sobre el ruido, la contaminación, la aglomeración la  falta de espacio, esto es una ciudad. Y allí se es NN

 Michael Ende, en Momo marca un mundo donde  la sociedad industrializada y tecnificada, se preocupada únicamente en valores mercantiles y de progreso. Crea los hombres grises quienes vigilan la ciudad y empiezan a dominarla. Comprándoles el tiempo a la gente.

El soñar se consideraba entre los hombres grises casi un crimen, pero lo que mas les costaba soportar era el silencio. Porque en el silencio les sobrevenía el miedo, porque intuían lo que en realidad estaba ocurriendo con su vida. Por eso hacían ruido siempre” (Ende p72)
“los ahorradores de tiempo iban bien vestidos que los que vivían cerca del anfiteatro. Ganaban más dinero y podían gastar más. Pero temían caras desagradables, cansadas o amargadas y ojos antipáticos… No tenían a nadie que pudiera escucharlos y les ayudara a volverse listos, amistosos a contentos.p72


Se perciben cuatro aspectos importantes de la ciudad.
Los NN de las ciudades, y aquí de podría retomar a Kafka cuando dice “en las ciudades el hombre no tiene historia, le pasan cosas” porque el mundo es mas rápido; hay celeridad, cada instante que pasa sucede algo, pasa gente- toda NN-. Aparece un lenguaje urbano que no habla de la naturaleza, sino de la arquitectura, del transporte, de la tecnología y mucho más. La literatura urbana sistematiza espacios, en ella hay muchos significantes porque es diseño, es innovación es cambio constante. Es la configuración del  mundo urbano.

Se puede ver cómo en  los cuentos de Jorge Luis Borges  El sur y El hombre de la esquina rosada.  los que llegan a la ciudad tienen varias condiciones que los hacen tener caracteristicas propias en el contexto citadino, es el caso del gaucho, el campesino formado con la naturaleza de la pampa, leal, bravo, honesto pero duro cuando se le busca.
El compadrito es el gaucho que perdió la moral por el contacto con la ciudad, con la industrialización y se hizo delincuente, seguramente resentido porque la ciudad le robó su espacio. Es el campesino inmigrante que se vio obligado a venirse a los suburbios, a los arrabales, desplazado del campo. El inmigrante llega y a veces se queda, otras veces se va. Conforma guetos y no se integra.

En El sur el personaje representa  dos  espacios paralelos uno es el sur: bárbaro es el espacio de donde procede su abuelo materno, y el norte, donde esta ubicado el sanatorio representaría  a su abuelo paterno.
Juan Dahlmann tiene el linaje de  dos descendencias. A partir del golpe en la frente este personaje juega con el tiempo y el espacio. Es así como se muestran dos lugares paralelos El sur y el sanatorio.

Se podría hacer un paralelo entre los dos espacios de la obra para ubicar los personajes y  sus caracteristicas en un contexto.

                               




PARALELOS EN EL SUR
 



Sur: bárbaro, de pelea
Linaje: Francisco Flores, hombre de guerra    
Literatura: Martín Fierro (relacionado con la muerte del gaucho, lo mismo que le sucede al abuelo de Juan, cuando es lanceado por los indios)

Norte: civilista (sanatorio)
Linaje: Johannes Dahlmann de descendencia alemana, pastor de una iglesia.
Literatura: Las Mil y una noches, presenta una posibilidad de cambio de destino, de la muerte a la vida. Es la fe.

Literatura: en Pablo y Virginia, Saint Pierre ataca la división de clases
Linaje: los ancestros se disputan  el alma del nieto (Juan  Dahlmann Flores)
 


















Este cuento es una obra autobiográfica porque como su personaje, Borges tiene dos linajes   Sajón y argentino, también  trabajó en la biblioteca municipal. El golpe que recibió el personaje en la cabeza, fue efectivo en la vida de Borges cuando en 1938 se golpea la cabeza con una ventana lo que lo llevó a permanecer por un mes hospitalizado debido a la septicemia, por lo que permanentemente tenia alucinaciones.

En el cuento  El hombre de la esquina rosada se presenta algunas  caracteristicas de  los suburbios de la gente  violenta que busca reconocimiento y liderazgo a costa de lo que sea.  En estos lugares se marca territorio, los guapos lo marcan con la figura de la mujer, las expresiones  temerarias,  siempre armados y dispuestos. Por estas razones se pierden los valores en ese mundo corrompido  de la cantina donde se admira al peor individuo.
La lujanera es un personaje  que representa la pérdida de valores, por ser la mujer más bella y codiciada del lugar, vende sus amores en ese lugar, siempre esta con el más valiente, el más peligroso.
El NN de la historia es sin lugar a duda el narrador de la historia quien  cuenta los detalles de los sucesos pero no se conoce su identidad. Este narrador le describe el hecho, la historia de la cual es testigo a un Borges oyente.
Se utiliza un dialecto campesino, propio de la gente recién llegada a la ciudad o de poca educación, palabras como sobaco, jeta, milonga, hembraje gueno, jui, son también palabras de antaño, de una época en Buenos Aires.

En los escritos de Mario Benedetti   los nombres convocan, es el caso de Sexo entre ángeles, qué mejores nombres que Ángel y Ángela para nombrar sus personajes a los cuales les quiere dar cualidades humanas en el sentir de la sexualidad, basándose en palabras que se complementan como semilla- surco, alud-abismo…Es un tema común  de la época pero que trasciende lo citadino y hasta lo terrenal, es la simbología del sexo entre ángeles.

La noche de los feos presenta una condición de apariencia y aceptación social. El amor entre feos no es feo cuando se  rompe la barrera del qué dirán y se asume que no solo los pares deben ser bellos para sentir.
Demuestra Benedetti con este cuento que la belleza trasciende del plano de lo físico para complementarse en el sentir y el reconocerse tal y como se es.

Kafka es parte de un grupo urbano, él descifra que nadie sabe la historia de nadie.
El ser humano que se transforma en un bicho raro al que las circunstancias laborales lo obligan a sufrir indescriptiblemente por el temor al desempleo, el rechazo de su familia y el abandono al que lo someten. El desinterés de su familia, la soledad y tristeza lo hacen morir. Se es un bicho raro, un parasito en la sociedad, no produce…estorba. Los bichos deben estar en su hábitat natural, de lo contrario deben morir para que no estorben, ni fastidien. Es la sociedad la que  da lugar o estatus a quien tiene y puede crear. Gregorio no solo perdió su creatividad, también su lugar en el  trabajo, en la sociedad y en su familia.



Definitivamente creo que somos el reflejo del lugar que habitamos como  en la ventanilla del bus
La ventanilla del bus
Comienza a oscurecer, ya están encendidas las vitrinas de la Carrera Trece, en los andenes se agolpa la multitud; voy en un bus que lucha por abrirse paso en la congestión vehicular. Entre la ciudad y yo está el vidrio de la ventanilla que devuelve mi imagen, perdida en la masa de pasajeros que se mueven al ritmo espasmódico del tránsito. Ahora vamos por una cuadra sin comercio, la penumbra de las fachadas le permite al pequeño mundo del interior reflejarse en todo su cansado esplendor: ya no hay paisaje urbano superpuesto al reflejo. Sólo estamos nosotros, la indiferente comunidad que comparte el viaje.

El bus acelera su marcha y la ciudad desaparece. Baudrillard dice que "un simulacro es la suplantación de lo real por los signos de lo real" No hay lo real, tan sólo la ventanilla que nos refleja. Nosotros, los pasajeros, suplantamos la realidad, somos el paisaje. ¿Somos los signos de lo real?

Un semáforo nos detiene en una esquina. Otro bus se acerca lentamente hasta quedar paralelo al nuestro; ante mí pasan otras ventanillas con otros pasajeros de otra comunidad igualmente apática. Pasan dos señoras en el primer puesto. Serán amigas -pienso-, quizás compañeras de trabajo. Pero no hablan entre ellas. Sigue pasando la gente detrás de las otras ventanas, mezclando su imagen real con nuestro reflejo. Creo verme sentado en la cuarta ventanilla del bus que espera la señal verde junto a nosotros. Es mi reflejo, intuyo; pero no es reflejo: soy yo mismo sentado en el otro bus. Con temor y asombro, él y yo cruzamos una mirada cómplice, creo que nos sonreímos más allá del cansancio del día de trabajo. Los dos vehículos arrancan en medio de una nube de humo negro.

(Texto tomado de: P…RGOLIS, Juan Carlos; ORDUZ, Luis Fernando; MORENO, Danilo. Reflejos, fantasmas, desarraigos. Bogotá recorrida. Bogotá: Arango Editores, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, 1999.)







Bibliografía





Vallejo. La virgen de los sicarios  1994 alfaguara. Bogotá
Momo. Michael Ende. Alfaguara. Argentina 1989

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