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viernes, 31 de enero de 2014

MALLA CURRICULAR 10º Y 11º 2014



INSTITUCIÓN  EDUCATIVA ROMÁN GÓMEZ
MALLA CURRICULAR LENGUA CASTELLANA GRADO 10
                       1° PERIODO           2014                                                          
ESTRUCTURA CONCEPTUAL
DESEMPEÑOS
EJE GENERADOR

PREGUNTA PROBLEMATIZADORA
ÁMBITO CONCEPTUAL
(Estándar)
 UNIDAD
LOGRO
COMPETENCIAS
COM
CIU
LAB
producción textual
¿Cuáles son las normas para presentación de trabajos escritos?
Producción de textos escritos que respondan a necesidades específicas de comunicación, a procedimientos sistemáticos de elaboración y establezcan nexos  intertextuales y extra textuales
NORMAS ICONTEC PARA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS ESCRITOS

EL INFORME ESCRITO
Escribir textos informativos teniendo en cuenta su intención y función comunicativa

-Plasma en los textos que escribe su intención comunicativa
-En sus textos se evidencia la consolidación de un estilo personal

Reconoce  las partes y características fundamentales de las normas para elaborar un trabajo escrito.
Presenta sus trabajos escritos aplicando las normas de ICONTEC y organizando lógicamente las ideas.
-Elabora un plan textual organizando la información en secuencias lógicas
literatura
¿Cómo conocer las bases inmediatas de la cultura occidental?

Análisis critico y creativo de diferentes manifestaciones literarias del contexto medieval
LITERATURA MEDIEVAL EUROPEA



LIRICA EUROPEA MEDIEVAL
Leer y estudiar los principales cantares de gesta de la época medieval
Establecer diferencias entre la lírica, la dramática y la narrativa
Se ubica históricamente en el contexto europeo medieval



Estudia los elementos primordiales de la épica medieval.

Interpreta obras fundamentales de la literatura medieval
Analiza los diferentes niveles del poema.
Interpretación  textual

¿Soy capaz de exponer mis ideas con argumentos claros, precisos y coherentes?

Comprensión e interpretación de textos con actitud crítica y capacidad argumentativa.
-LA ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS.
-EL MAPA SEMÁNTICO
-EL ESQUEMA.

Realizar con propiedad  la organización de ideas, mapas semánticos, y esquemas.
Manifiesta interés en la realización de las actividades.
Reconoce la finalidad de los  textos y los organiza de acuerdo a las instrucciones
Pone en práctica la realización de mapas semánticos  y esquema.


¿Qué importancia tiene la ortografía en los textos escrito s?
Producción de textos argumentativos que evidencien el conocimiento de la lengua y el control sobre su uso en contextos comunicativos orales y escritos
- EL TEXTO ARGUMENTATIVO
- LOS GÉNEROS LITERARIOS
-SINÓNIMOS Y ANTÓNIMOS EN CONTEXTO
- USOS DE LA MAYÚSCULA.
-HOMÓFONAS CON H
- SIGNOS DE PUNTUACIÓN
Producir textos orales y escritos, reconociendo en ellos la importancia de  cada una de sus  partes


Asume una actitud crítica frente a los textos que  lee y elabora.
Reconoce el uso adecuado de las reglas ortográficas  vistas.

Aplica las reglas ortográficas  en textos escritos
Habilidades de pensamiento
¿Qué actividades me ayudan a ejercitar mi pensamiento?

Analizo los mecanismos ideológicos que subyacen en las habilidades de pensamiento.
RELACIÓN ENTRE LENGUAJE Y PENSAMIENTO.
ANALOGÍA I
INFERENCIA, PREDICCIONES,
Identificar  cada una de las habilidades de pensamiento vistas.

Muestra interés por las  habilidades de pensamiento.
Reconoce los diferentes temas para  el desarrollo de la habilidad del pensamiento
Participa con agrado de las actividades programadas.
literatura
¿Qué contribuciones hace la literatura a mi proceso lector?

Comprensión de obras literarias de diferentes géneros, para propiciar el desarrollo de la capacidad crítica y creativa
CUENTO DEL  PERCEVAL  O EL CUENTO DEL GRIAL 

EL CANTAR DE LOS NIBELUNGOS

BEOWLF

CANTAR DE ROLDÁN
POEMAS
CUENTOS

Caracterizar rasgos que consolidan la literatura  como origen, autoría colectiva, función social, uso del lenguaje, evolución, recurrencias temáticas
Valora  y relaciona aspectos propios de la lengua de cada época y grupo social

Reconoce la intencionalidad comunicativa de los textos
Caracteriza la literatura como origen, autoría colectiva, función social, uso del lenguaje, evolución,
Centro literario



INSTITUCIÓN  EDUCATIVA ROMÁN GÓMEZ
MALLA CURRICULAR LENGUA CASTELLANA GRADO 11
                                                                                                     1° PERIODO    2014                                                        
ESTRUCTURA CONCEPTUAL
DESEMPEÑOS
EJE GENERADOR

PREGUNTA PROBLEMATIZADORA
AMBITO CONCEPTUAL
(Estándar)
 UNIDAD
LOGRO
COMPETENCIAS
COM
CIU
LAB
producción textual
¿Cuáles son las normas para presentación de trabajos escritos?
Producción de textos escritos que respondan a necesidades específicas de comunicación, a procedimientos sistemáticos de elaboración y establezcan nexos  intertextuales y extra textuales
NORMAS ICONTEC PARA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS ESCRITOS

EL INFORME ESCRITO
Escribir textos informativos teniendo en cuenta su intención y función comunicativa

-Plasma en los textos que escribe su intención comunicativa
-En sus textos se evidencia la consolidación de un estilo personal

Reconoce  las partes y características fundamentales de las normas para elaborar un trabajo escrito.
Presenta sus trabajos escritos aplicando las normas de ICONTEC y organizando lógicamente las ideas.
-Elabora un plan textual organizando la información en secuencias lógicas.
Literatura antigua y clásica

¿Qué acciones puedo implementar para reconocer las manifestaciones  de la literatura antigua?
Analizo crítica y creativamente diferentes manifestaciones literarias del contexto universal
LITERATURA  ANTIGUA Y CLÁSICA.
LITERATURA CLÁSICA: GRECIA Y ROMA.
MITOLOGÍA GRIEGA
LA ODISEA.
Reconocer las manifestaciones literarias antiguas y de la edad media en sus diferentes géneros literarios.
Identificar y analizar  en los textos que lee, la importancia de la literatura a través de la historia.
Asume una actitud crítica frente a los textos que lee.
Consolida la capacidad de crítica y autocrítica ante sus compañeros.

Reconoce las características de la literatura antigua y sus primeras manifestaciones.

Elabora cuadros comparativos entre las diferentes literaturas de las civilizaciones de la Edad Antigua y la clásica
Interpretación  textual

¿Qué elementos argumentativos orales y escritos  puedo  utilizar para opinar y dar  mis puntos de vista?

Comprensión e interpretación de textos con actitud crítica y capacidad argumentativa.

EL DEBATE, EL FORO, LA ORATORIA Y LA EXPOSICIÓN.
ACENTO DIACRÍTICO Y ENFÁTICO

Identificar las características del debate, el foro, la oratoria y la exposición  como metodología clave  para la comunicación oral.
Valora los textos orales y escritos que se construyen en el proceso de interacción comunicativa
Establece los pasos que se deben seguir para la elaboración de un debate,  un foro y una discusión.
Reconocer la finalidad de los  textos argumentativos y la importancia  de los mismos para establecer acuerdos

Discute en público y defiende sus argumentos usando el debate, el foro, la oratoria y la exposición.

Producción  textual

Y

Ortografía

¿Me  doy a entender claramente en forma oral y escrita?
¿Qué importancia tiene la ortografía a la hora de comunicarme por escrito?
Producción de textos argumentativos que evidencien el conocimiento de la lengua y el control sobre su uso en contextos comunicativos orales y escritos
TEXTOS Y CLASES DE TEXTOS
COHERENCIA Y COHESIÓN TEXTUAL
VOCABULARIO
USO DE LA G, J

Producir textos orales y escritos, reconociendo en ellos la importancia de  cada una de sus  partes y el uso adecuado de  las normas ortográficas

Asume una actitud crítica frente a los textos que  lee y elabora.

Comprende e  interpreta las diferentes tipologías textuales

Clasifica los textos según su tipología teniendo en cuenta su estructura, lenguaje e intención comunicativa.
Aplica las reglas ortográficas  en textos escritos.

Comunicación oral y escrita

¿Para qué me sirven los medios de comunicación?

Interpreta en forma crítica la información difundida por los medios de comunicación masiva.
CINE, TELEVISIÓN, INTERNET, LA RADIO Y LA PRENSA.

Utilizar los diferentes medios de comunicación que tiene a su alcance
Disfruta de la utilización de los diferentes medios de comunicación.

Identifica los diferentes medios de comunicación

Utiliza los medios masivos de comunicación para informar e informarse, asumiendo una posición crítica.
Habilidades de pensamiento

¿Qué actividades me ayudan a ejercitar mi pensamiento?

Analizo los mecanismos ideológicos que subyacen en las habilidades de pensamiento.
ANALOGÍA, INFERENCIA, PREDICCIONES

Mejorar  los  procesos de comprensión lectora a partir del ejercicio  con analogías, inferencias  y predicciones.
Muestra interés por el desarrollo de sus procesos cognitivos.
Reconoce los procedimientos implícitos para  el afianzamiento de  sus habilidades cognitivas.
Aplica predicciones, analogías e inferencias en su proceso de comprensión lectora. Participa con agrado de las actividades programadas.
literatura
¿Qué contribuciones hace la literatura a mi proceso lector?

Comprensión de obras literarias de diferentes géneros, para propiciar el desarrollo de la capacidad crítica y creativa
COMPRENSIÓN  DE LECTURA:

LA ODISEA

MITOS Y LEYENDAS GRIEGAS Y LATINAS


CUENTOS

LAS MIL Y UNA NOCHES.

LA MUERTE DEL NIÑO MUNI

Caracterizar rasgos que consolidan la literatura  como origen, autoría colectiva, función social, uso del lenguaje, evolución, recurrencias temáticas
Valora  y relaciona aspectos propios de la lengua de cada época y grupo social

Reconoce la intencionalidad comunicativa de los textos
Caracteriza la literatura como origen, autoría colectiva, función social, uso del lenguaje, evolución, tema.



martes, 28 de enero de 2014

LA CABELLERA GUY DE MAUPASSANT

La cabellera[Cuento. Texto completo.]Guy de Maupassant
TOMADO DE http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/fran/maupassa/la_cabellera.htm
La celda tenía paredes desnudas, pintadas con cal. Una ventana estrecha y con rejas, horadada muy alto para que no se pudiera alcanzar, alumbraba el cuarto, claro y siniestro; y el loco, sentado en una silla de paja, nos miraba con una mirada fija, vacía y atormentada. Era muy delgado, con mejillas huecas, y el pelo casi cano que se adivinaba había encanecido en unos meses. Su ropa parecía demasiado ancha para sus miembros enjutos, su pecho encogido, su vientre hueco. Uno sentía que este hombre estaba destrozado, carcomido por su pensamiento, un Pensamiento, al igual que una fruta por un gusano. Su Locura, su idea estaba ahí, en esa cabeza, obstinada, hostigadora, devoradora. Se comía el cuerpo poco a poco. Ella, la Invisible, la Impalpable, la Inasequible, la Inmaterial Idea consumía la carne, bebía la sangre, apagaba la vida.¡Qué misterio representaba este hombre aniquilado por un sueño! ¡Este Poseso daba pena, miedo y lástima! ¿Qué extraño, espantoso y mortal sueño vivía detrás de esa frente, que fruncía con profundas arrugas, siempre en movimiento?
El médico me dijo:
-Tiene unos terribles arrebatos de furor; es uno de los dementes más peculiares que he visto. Padece locura erótica y macabra. Es una especie de necrófilo. Además, ha escrito un diario que nos muestra de la forma más clara la enfermedad de su espíritu y en el que, por así decirlo, su locura se hace palpable. Si le interesa, puede leer ese documento.
Seguí al doctor hasta su gabinete y me entregó el diario de aquel desgraciado.
-Léalo -dijo-, y deme su opinión.
He aquí lo que contenía el cuaderno:
«Hasta los treinta y dos años viví tranquilo, sin amor. La vida me parecía sencillísima, generosa y fácil. Yo era rico. Me gustaban tantas cosas que no podía sentir pasión por ninguna en concreto. ¡Es estupendo vivir! Me despertaba feliz cada día, dispuesto a hacer las cosas que me gustaban, y me acostaba satisfecho, con la apacible esperanza de un mañana y un futuro sin preocupaciones.
«Había tenido algunas amantes sin haber sentido nunca mi corazón enloquecido por el deseo o mi alma herida por el amor después de la posesión. Es estupendo vivir así. Es mejor amar, pero es terrible. Los que aman como todo el mundo deben experimentar una felicidad apasionada, aunque quizás menor que la mía, porque el amor vino a mí de una manera increíble.
«Como era rico, buscaba muebles antiguos y objetos viejos; y a menudo pensaba en las manos desconocidas que habían palpado esas cosas, en los ojos que las habían admirado, en los corazones que las habían querido, ¡porque se quieren las cosas! A menudo permanecía durante horas y horas mirando un pequeño reloj del siglo pasado. Era una preciosidad, con su esmalte y su oro cincelado. Y seguía funcionando como el día en que lo compró una mujer, encantada de poseer esa fina joya. No había dejado de latir, de vivir su vida mecánica, y seguía siempre con su tictac regular, desde una época pasada.
«¿Quién sería la primera en llevarlo sobre su pecho, entre los tejidos tibios, mientras el corazón del reloj latía junto a su corazón de mujer? ¿Qué mano lo habría tenido entre la punta de los dedos cálidos, mirándolo por ambas caras una y otra vez y limpiando luego los pastores de porcelana empañados un segundo por el trasudor de la piel? ¿Qué ojos habrían acechado en la esfera florida la hora esperada, la hora querida, la hora divina?
«¡Cómo me habría gustado ver, conocer a aquella mujer que había elegido este objeto exquisito y raro! ¡Pero está muerta! ¡Estoy poseído por el deseo de las mujeres de antaño, amo, desde lejos, a todas aquellas que han amado! La historia de los cariños pasados me llena el corazón de pesar. ¡Oh, la belleza, las sonrisas, las jóvenes caricias, las esperanzas! ¿No debería ser eterno todo esto?
«¡Cuánto he llorado, durante noches enteras, pensando en las pobres mujeres de otro tiempo, tan bellas, tan tiernas, tan dulces, cuyos brazos se abrieron para el beso, y ya muertas! ¡El beso es inmortal! ¡Va de boca en boca, de siglo en siglo, de edad en edad; los hombres lo recogen, lo dan y mueren!
«El pasado me atrae, el presente me asusta porque el futuro es muerte. Lamento todo lo que se ha hecho, lloro por todos los que han vivido; quisiera detener el tiempo, detener la hora. Pero ella pasa, se va y me quita segundo tras segundo un poco de mí para la nada de mañana. Y no volveré a vivir nunca más.
«Adiós, mujeres de ayer. Las amo.
«Pero no tengo de qué quejarme. Encontré a aquélla a la que yo esperaba; y gracias a ella he disfrutado de placeres increíbles.
«Una mañana soleada iba vagabundeando por París, con el alma alegre y el pie ligero, mirando las tiendas con un vago interés de paseante ocioso. De pronto, en una tienda de antigüedades vi un mueble italiano del siglo XVII. Era hermoso y muy raro. Se lo atribuí a un artista veneciano llamado Vitelli, muy famoso en su época.
«Y seguí mi camino.
«¿Por qué me persiguió el recuerdo de ese mueble con tanta fuerza, haciéndome volver atrás? Me detuve ante la tienda para verlo de nuevo y sentí que me tentaba.
«La tentación es algo tan singular... Miramos un objeto y éste, poco a poco, nos seduce, nos turba, nos invade como lo haría un rostro de mujer. Su encanto entra en nosotros; extraño encanto que viene de su forma, de su color, de su fisonomía de cosa; y ya lo amamos, lo deseamos, lo queremos. Una necesidad de posesión nos invade, una necesidad débil al principio, como tímida, pero que crece, se hace violenta, irresistible.
«Y los comerciantes parecen adivinar en la llama de la mirada ese deseo secreto y creciente.
«Compré el mueble e hice que me lo llevaran inmediatamente a casa, poniéndolo en mi habitación.
«¡Oh, cómo compadezco a quienes desconocen esa luna de miel entre el coleccionista y el objeto que acaba de comprar! Lo acaricia con la mirada y la mano como si fuera de carne; vuelve a su lado en cualquier momento, piensa siempre en él vaya donde vaya, haga lo que haga. Su recuerdo vivo lo sigue en la calle, por el mundo, en todos los lados; y cuando vuelve a casa, antes incluso de quitarse los guantes y el sombrero, corre a contemplarlo con una ternura de amante.
«Realmente, durante ocho días adoré ese mueble. Abría en todo momento sus puertas, sus cajones; lo tocaba extasiado, disfrutando de todos los placeres íntimos de la posesión.
«Pero una tarde, mientras palpaba el espesor de un panel, me di cuenta de que debía de ocultar un escondite. Los latidos de mi corazón se aceleraron y me pasé la noche buscando el secreto sin llegar a descubrirlo.
«Lo conseguí al día siguiente, al introducir la hoja de una navaja en una hendidura del entablado. Una plancha se deslizó y percibí, extendida sobre un fondo de terciopelo negro, una maravillosa cabellera de mujer.
«Sí, una cabellera: una enorme trenza de cabellos rubios, casi pelirrojos, que debían de haber sido cortados junto a la piel y estaban atados por una cuerda de oro.
«¡Me quedé estupefacto, aturdido, temblando! Un perfume casi insensible, tan antiguo que parecía ser el alma de un olor, se escapaba del misterioso cajón y de la sorprendente reliquia.
«La cogí, despacio, casi religiosamente, y la saqué de su escondite. Entonces se liberó, derramándose en un torrente dorado que cayó hasta el suelo, espeso y ligero, ágil y brillante como la cola de fuego de un cometa.
«Una extraña emoción se apoderó de mí. ¿Qué era aquello? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué habían ocultado esos cabellos en el mueble? ¿Qué aventura, qué drama escondía ese recuerdo?
«¿Quién los había cortado? ¿Un amante en un día de despedida? ¿Un marido en un día de venganza? ¿O la que los había llevado en su frente en un día de desesperación?
«¿Fue antes de entrar en un convento cuando se arrojó ahí esa fortuna de amor, como una prenda dejada al mundo de los vivos? ¿Fue en el momento de cerrar la tumba de la joven y hermosa muerta cuando quien la adoraba se había quedado el cabello que embellecía su cabeza, lo único que podía conservar de ella, la única parte viva de su carne que no podía pudrirse, la única que podía amar todavía y acariciar y besar en sus momentos de rabia y de dolor?
«¿No resultaba extraño que esa cabellera hubiera permanecido incólume, cuando ya no quedaba ni un ápice del cuerpo del que había nacido?
«Fluía entre mis dedos, me hacía cosquillas en la piel con una caricia singular, una caricia de muerta. Me sentía conmovido, como si fuera a llorar.
«La conservé largo tiempo entre mis manos, y me pareció que se movía como si una parte de su alma se hubiera quedado escondida en ella. Entonces la volví a poner sobre el terciopelo deslustrado por el tiempo, cerré el cajón y el mueble y me fui a recorrer las calles para soñar.
«Caminaba siempre de frente, preso de tristeza, y también de desconcierto, de ese desconcierto que se nos queda en el corazón tras un beso de amor. Me parecía que ya había vivido antaño, que debía de haber conocido a aquella mujer
«Y los versos de Villon subieron a mis labios como lo haría un sollozo
Díganme dónde, en qué país
está Flora, la bella romana
Archipiade y Taís
que fue su prima hermana.
Eco, voz que lleva la fama
bajo río o bajo estanque;
cuya belleza fue más que humana.
Mas, ¿dónde están las nieves de antaño?

.......................................
La reina Blanca como un lis
que cantaba con voz de sirena,
Berta la del gran pie, Beatriz, Alix
y Haremburgis, que obtuvo el Maine,
y Juana, la buena lorena
que los ingleses quemaran en Ruán...
¿Dónde están, Virgen soberana?
Mas ¿dónde están las nieves de antaño!

«Cuando regresé a casa, sentí un deseo irresistible de volver a ver mi extraño hallazgo; y lo cogí de nuevo, y sentí, al tocarlo, un largo escalofrío que me recorría el cuerpo.
«Durante unos días, sin embargo, permanecí en mi estado habitual, aunque ya no me abandonaba el vivo recuerdo de aquella cabellera.
«En cuanto volvía a casa, necesitaba verla y tocarla. Daba la vuelta a la llave del armario con ese estremecimiento que tenemos al abrir la puerta de nuestra amada, ya que sentía en las manos y en el corazón una necesidad confusa, singular, continua, sensual de bañar mis dedos en aquel arroyo encantador de cabellos muertos.
«Luego, cuando había acabado de acariciarla, cuando había cerrado de nuevo el mueble, seguía sintiéndola allí como si fuera un ser viviente, escondido, prisionero; y la sentía y la deseaba otra vez; tenía de nuevo la necesidad imperiosa de volver a cogerla, de palparla, de excitarme hasta el malestar con aquel contacto frío, escurridizo, irritante, enloquecedor, delicioso.
«Viví así un mes o dos, ya no lo sé. Ella me obsesionaba, me atormentaba. Estaba feliz y torturado, como en una espera de amor, como después de las confesiones que preceden al abrazo.
«Me encerraba a solas con ella para sentirla sobre mi piel, para hundir mis labios en ella, para besarla, morderla. La enroscaba alrededor de mi rostro, la bebía, ahogaba mis ojos en su onda dorada, con el fin de ver el día rubio a través de ella.
«¡La amaba! Sí, la amaba. Ya no podía pasar sin ella, ni estar una hora sin volver a verla.
«Y esperaba... esperaba... ¿qué? No lo sabía. La esperaba a ella.
«Una noche me desperté bruscamente con el pensamiento de que no me encontraba solo en mi habitación.
«Sin embargo, estaba solo. Pero no pude volver a dormirme; y como me agitaba en una fiebre de insomnio, me levanté para ir a tocar la cabellera. Me pareció más suave que de costumbre, más animada. ¿Regresan los muertos? Los besos con los que la excitaba me hacían desfallecer de felicidad; y me la llevé a mi cama, y me acosté, oprimiéndola contra mis labios, como una amante a la que se va a poseer.
«¡Los muertos regresan! Ella vino. Sí, la he visto, la he tenido entre mis brazos, la he poseído, tal como era cuando estaba viva antaño, alta, rubia, exuberante, los senos fríos, la cadera en forma de lira; y he recorrido con mis caricias esa línea ondeante y divina que va desde la garganta hasta los pies siguiendo todas las curvas de la carne.
«Sí, la he tenido, todos los días y todas las noches. Ha vuelto, la Muerta, la bella Muerta, la Adorable, la Misteriosa, la Desconocida, todas las noches.
«Mi felicidad fue tan grande que no pude esconderla. Junto a ella experimentaba un arrobamiento sobrehumano, ¡la alegría profunda, inexplicable de poseer lo Inasequible, lo Invisible, la Muerta! ¡Ningún amante ha disfrutado nunca de gozos más ardientes, más terribles!
«No supe esconder mi felicidad. La amaba tanto que ya no quería estar sin ella. La llevaba conmigo, siempre, a todas partes. La paseaba por la ciudad como si fuera mi esposa, y la llevaba al teatro en palcos con rejas, como si fuera mi amante... Pero la vieron... adivinaron... me la quitaron... Y me han metido en la cárcel, como un malhechor. Me la quitaron... ¡Oh! ¡Miseria!...«
El manuscrito se detenía ahí. Y de pronto, mientras dirigía una mirada despavorida hacia el médico, un grito espantoso, un aullido de furor impotente y de deseo exasperado se alzó en el manicomio.
-Escúchelo -dijo el doctor-. Hay que duchar cinco veces al día a ese loco obsceno. El sargento Bertrand no fue el único en amar a las muertas.
Balbuceé, emocionado de asombro, horror y piedad:
-Pero... esa cabellera... ¿existe realmente?
El médico se levantó, abrió un armario lleno de frascos y de instrumentos y me lanzó, de una punta a otra de su gabinete, una larga centella de cabellos rubios que voló hacia mí como un pájaro de oro.
Me estremecí al sentir entre mis manos su tacto acariciador y ligero. Y me quedé con el corazón latiendo de repugnancia y de deseo, de repugnancia como al contacto de los objetos arrastrados en crímenes, de deseo como ante la tentación de algo infame y misterioso.
El médico prosiguió encogiéndose de hombros:
-La mente del hombre es capaz de cualquier cosa.